Un año má
A pesar de las restricciones sanitarias por la COVID-19, el 28 de marzo se congregaban, en el Real Santuario Diocesano, fieles y devotos para asistir a la celebración de la bendición de las ramas de olivo. Para cumplir con las recomendaciones de salud, los asistentes recogieron sus ramas y se situaron en los bancos para que el vicario parroquial de San Mateo, Diego Fernando Figueroa Cabrera, realizara la bendición.
Los miembros de la Junta de Gobierno de la Real Archicofradía, acompañaron al vicario al atrio del templo para celebrar el acto de bendición de ramas de olivo y recrear la entrada de Jesús en Jerusalén, momento en el que fue bendiciendo las ramas de los fieles.